Una de las actividades que más disfruto en el mar es tomar fotografías.  Seguir a un animalito ya sea pequeñito como un pecesito, una estrella, un gusanito, un caracol o uno grandote como un tiburón o una raya, y poder atraparlo en una fotografía es una de las sensaciones más gratificantes que me ha podido regalar este maravilloso mundo marino.

Cuando inicié a tomar fotos bajo el agua, jamás me imaginé que me iba a gustar tanto.  Fue en el 2011 que tomé mi curso de buceo PADI, cuando descubrí lo mucho que me gustaba tomar fotografías marinas.   Mis primeras fotografías las tomaba con una cámara prestada, que no tomaba muy buenas fotos.  Uno de los momentos mágicos que recuerdo fue cuando por primera vez vi un caballito de mar en su hábitat.  Esto fue en Bocas del Toro.  Los que me conocen o me siguen en las redes, saben que los caballitos son mis animalitos marinos favoritos.  Aun cuando había tenido la oportunidad de verlos en acuarios, el asombro y sorpresa no se compara con verlos en su hábitat.  Fue cuando estaba tomando mi curso de buceo avanzado, que lo vi allí solito, aferrado con su colita a un coral.  Recuerdo que había algo de corriente, así que tuve que maniobrar un poco antes de sacarle un par de fotitos.  Aunque me salieron todas borrosas, por siempre voy a atesorar mis primeras y únicas fotos hasta ahora, que he podido sacarle a un caballito en su hábitat natural.  Espero con ansias el momento en que se me presente otra vez una oportunidad única como esta.

Otra de las experiencias que he tenido en el mundo marino, con animales más grandes, fue cuando vi por primera vez una raya saltando en el agua.  Esto fue en Portobelo, en un año que la verdad no recuerdo, pero hace mucho tiempo.  En ese entonces estaba haciendo snorkeling, y de repente cuando saco la cabeza, veo una raya saltando hacia mí.  Yo no tenía idea que estos animales surcaban la superficie como los delfines. De verdad un espectáculo que nos brinda nuestra madre naturaleza.

Sin duda uno de mis animales favoritos, luego de los caballitos por supuesto, es el calamar. Esta vez recuerdo la primera vez que vi estos animalitos.  También en Portobelo, esta vez en Playa Huertas, y no fue buceando como hubiera pensado, sino haciendo snorkeling en un día de playa normal.  Descubrí tantos calamares bebé muy cerca de la superficie.  Al verlos realicé lo afortunada que era en ese momento, pues logré ver cómo brillaban y hasta cambiaban de color. Puedo pensar que eran aún bebés porque eran muy pequeños, me puse a buscar para ver si encontraba la mamá, pero creo que el mundo marino es más difícil para las crías de lo que imaginamos.

Y así tengo infinidad de historias sobre mis encuentros cercanos con estos habitantes marinos, que siempre atesoro y recuerdo con mucha nostalgia, sobre todo cuando he pasado mucho tiempo sin ir al mar.

Esta es mi mayor fuente de inspiración.  Recordar cada experiencia, cada fotografía, los colores, la vida tan abundante, es lo que me motiva a crear joyería inspirada en el océano, ya sea con colores en tonos mar, como le llamo, o piezas que encierran una composición que me traslade a este maravilloso mundo que una vez conocí y el cual por siempre llevo en mi corazón.

Fotografía Marina
Piezas con mis fotografías marinas.
coral azul
Coral azul en el fondo marino panameño. Foto por: Liz Sirena